viernes, 9 de abril de 2010

Te quiero porque te quiero

Te quiero porque te quiero, sin más explicación.

Te quiero por la simpleza con que ves las cosas, por la complejidad que eliminas en mí.

Te quiero sin saber bien porque, o mejor dicho, sin poder describirlo.

Te quiero en cada gesto, en cada insinuación.

Te quiero dormido, despierto, pensante, sonriente.

Te quiero en cada instante, en cada conversación.

Te quiero….

Te quiero al lado mío por hacerme cada día aspirar a más.

Te quiero por la calma, y además por la bravura.

Te quiero porque sí, aunque a veces asuste decirlo.

Sin otra explicación, te quiero porque te quiero.

lunes, 5 de abril de 2010

¡¡A Perú con amor!!

Viajar en tren puede ser una experiencia más que gratificante, si uno se puede abstraer de las peripecias del viaje, y prestar atención a otras cosas…

El otro día, volviendo de la facultad (y aclaro esto porque creo que es importante para evaluar si habrá tenido algo que ver mi cansancio en mi capacidad de entendimiento o en el buen uso de mi lógica), tuve el agrado de tomarme el tren casi vació, por lo cual pude sentarme alegremente y apoyar la cabeza para intentar cerrar los ojos un ratito.

Todo fue muy placentero hasta que un muchacho, de unos 30 años aproximadamente, se presenta en el vagón adelantándonos al publico que iba a dedicarnos una canción, pero antes de arrancar nos dijo “Aclaro que no soy cantante…soy peruano”, fue en ese momento cuando mi seguridad sobre mi inteligencia tambaleo.

¿Cual sería la relación directa entre ser cantante y ser peruano?

¿Dónde dice que una cosa cancela la otra? O mejor dicho, ¿Quien dijo que una cosa habilita a la otra?, ¿Por qué por ser peruano tengo que bancarme la cancioncita, la quenita o el cajoncito ese que usan? Sin ofender por supuesto a la comunidad peruana, que por cierto ya nos deleitan con las famosas Wendy Sulca y La Tigresa del Oriente, a las que evidentemente no les es difícil combinar ambas profesiones, la de ser cantantes y además….peruanas.

En fin…igualmente no cabe más que decir: ¡¡¡Gracias Perú!!! ¡Por brindarnos tanto pero tanto material!

lunes, 22 de marzo de 2010

Como fondo de pantalla

Puede parecer extraño lo que pasa por mi cabeza, pero me surgen constantemente dudas no existenciales, pero no por eso menores, y que no puedo dejar de escribir.
Mi celular tiene de fondo de pantalla una foto que me saque un día de mal humor…en blanco y negro, con una polera tapándome la boca, para no hablar? No…simplemente para pasar el frío!
El otro día presté atención y en casi todos los celulares, el fondo de pantalla es una foto de la persona en cuestión, con su pareja.
¿En que momento se traspasa esa línea? ¿Cuando es que la foto pasa a ser compartida y deja de ser personalizada?
¿En que momento debería pedirle al otro ser parte de su celular? ¿Y cuando debería yo hacerlo parte del mío?; en realidad…es algo que se consulta? O simplemente se entiende que uno deja de ser uno, para venir acompañado?
¡Que bárbaro, no puedo abandonar esta manía de pensar de más!
¿Me quiere? ¿No me quiere? ¿Le digo? ¿No le digo? ¿Voy? ¿No voy?
¿Y si simplemente terminara de darme cuenta de que pensar está de más en estos casos? Para así poder tener el agrado de ser parte de otro celular y de que alguien más sea parte del mío…cosa loca si se lo traslada a la vida! Pero linda si lo dejo de pensar…

miércoles, 17 de marzo de 2010

A punto

A punto de desmayarme, a punto de romper en llanto, a punto de reír.
A punto de dejar de sentir, o de volver a sentir todo.
A punto de soltar, a punto de agarrar, a punto de no dejarte ir para volverte a odiar.
A punto de sanarme, a punto de estar un paso mas cerca de la locura.
A punto de querer hablar, o de quedarme muda para siempre.
A punto de pedirte que te quedes, pero que te vayas más tarde.
A punto de sentirme libre una vez más, a punto de quedar ligada a vos.
A punto de estar a punto, en ese instante.
A un punto del abismo.

martes, 9 de marzo de 2010

Había una vez...

Había una vez una nena casi tan pequeñita como inalcanzable para algunos, casi tan fuerte como débil, con la misma proporción de felicidad y de tristeza.
Había además un mundo, pero que existía sólo en su cabeza y en sus deseos; un mundo en donde no había que plantearse las cosas antes de hacerlas, donde no había que aparentar cordura ni alimentar el cuerpo; un lugar que sólo ella podía habitar y que celosamente cuidaba.
Pero hubo un día en el que se dio cuenta de que ese mundo iba cambiando, iba mutando, iba dejando de existir y ya no le era tan fácil la espontaneidad en la vida.
Se encontró con caras tristes que prefería no ver y con sentimientos de insatisfacción constantes, propios y ajenos; se encontró con ella misma frente al espejo, y a diferencia de la bruja mala de blancanieves, no le gusto lo que vio.
Ante esto eligió cambiarse el color de pelo, por ahí el rubio le sentaría mejor, y hasta decidió dejarse los rulos, para ver si así recuperaba parte de la locura que le gustaba tener; pero no…la insatisfacción seguía persiguiéndola.
Entonces busco cambiar el cuerpo, ponerse cintas de colores en los vestidos y cortarse las faldas, pero tampoco resultó, porque con esto sólo lograba reconocerse aún menos.
Fue entonces cuando se le ocurrió el remedio: volver a la fuente; quedarse desnuda, pero mas allá de la ausencia de ropa, desnuda de prejuicios, de premeditaciones, de estrategias, completamente desnuda frente al mundo, a ese mundo que ya no le era familiar pero en el que quería aprender a vivir. Puede que quedarse desnuda significara quedar expuesta, pero prefirió correr el riesgo de tener que enfrentarse a cosas a las que le temía, pero con la esperanza de encontrar en el camino la solución.

Había una vez una nena, casi casi como yo.
Así, desnuda, expuesta, al descubierto, con ganas de enfrentarme a eso que por años me dio tanto miedo, con ganas de salir de ese mundo inventado para intentar no sufrir.
Así estoy yo, aprendiendo a mirarme con amor, sin tener que buscar complementos extras para que me guste lo que veo.
Así me encuentro, como sentada en posición de indio en medio de la nada o en medio de todo, esperando el impacto, esperando lo mejor.

jueves, 4 de marzo de 2010

Hoy...

Hoy me doy cuenta de que hace rato solté lo que creía tener amarrado.
Hoy entiendo que es necesario ponerse como meta la felicidad, porque sino no llega de otro modo.
Hoy me doy cuenta de ya no pasa más el dolor por mi centro, que le di lugar a otras cosas.
Hoy me quiero más que ayer, hoy me perdono errores del pasado, silencios.
Hoy podría decir todo lo que no me anime a decir hasta ahora.
Hoy encuentro diferente a las miradas, y elijo perderme en ellas.
Hoy reconozco que sigo teniendo fuerzas para el amor.
Hoy tengo ganas de quedarme sentada al lado tuyo.
Hoy puedo decir que he vuelto a empezar…

lunes, 1 de marzo de 2010

Botineras

El otro día estuve en el lugar más parecido a cualquier circo trucho de barrio, y prometí portarme bien para que nunca más me pase.
La idea era salir para tomar algo, divertirnos, pasar un momento agradable y no para lo que fue, encontrarse con esa gente de otro mundo o por lo menos de un mundo al que no pertenezco.
Al llegar al lugar sólo pude ver una muchedumbre que no sé si me dio repulsión, ganas de salir corriendo, o de quedarme para ver cómo se vive con media neurona…por ahí va a sonar gracioso, pero me llama la atención cómo hay gente que sobrevive a esa escasez cerebral y no sólo eso, sino que ¡Aparenta ser feliz!
Parece que estas personas festejaban un cumpleaños; para ser más especifica, le estaban festejando un año más a un pequeño futbolista en ascenso que estaba muy agradecido de tener tantas mujeres alrededor, porque parece que de otra manera no las conseguiría.
Si bien había mucho hombre con las hormonas revolucionadas, creo que lo más triste fue el rol de las mujeres.
Se respiraba silicona, angel face (¡¡miren si seré vieja!!), y otros olores que prefiero olvidar.
Sin embargo en mi cabeza sólo rondaba una pregunta: ¿Como llegaron a tener esos culos? ¡Era algo increíble! Pueden pensar que hablo de envidia, cosa que les afirmo, porque creo que no llegaría a eso ni entrenando años seguidos…
Después de un rato, en realidad sólo me bastaron minutos, a modo de conformismo o de realidad, entendí todo, ¡¡habían empeñado sus neuronas por un poco de culo siliconado!! Por lo que, siguiendo con esta teoría, podría llegar a la conclusión de que las variables culo-neurona, tienen una relación directamente proporcional (en casi todos los casos).
Era la única explicación a tantos vestidos de strass hiper cortos, de esos con los que no podes ni respirar y mucho menos toser; melenas rubias, debidamente teñidas, planchadas, rizadas, con extensiones; o morochas, pero con las mismas características. Sea cual fuere el look elegido, todas eran merecedoras del título de “botinera”.

Luego de esta maravillosa experiencia ya estaba preparada para seguir…ahora sí podía volver a mi casa, comer lo que había quedado de helado y mirar una película, sabiendo que jamás voy a conseguir semejante “toto” pero por suerte me quedan neuronas suficientes para entender que la realidad de mi mundo, pasa por otro lado.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Que se llama Soledad...

Hoy estuve todo el día con la intención de escribir, pero no se si por estar recién llegada de las vacaciones o porqué, pero no encuentro la manera de expresar nada de todo lo que siento.
Así que les dejo esta canción, que siento que me describe bastante, tanto por el nombre como por lo que dice..."algunas veces busco un adjetivo inspirado y posesivo que te arañe el corazón"

Espero que les guste...

"Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.

Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella..., al mar de tu incomprensión.

No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.

Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.

Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.

Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad"

jueves, 21 de enero de 2010

Ser invisible

De poder ser invisibles, ¿Donde estarían en este momento?

Cierro los ojos e imagino lo que haría con ese poder:

• Miraría a la persona que amé por horas, para ver si algo de eso que quise tanto de verdad existe o fue producto de mi imaginación.
• Me pararía frente a la persona que me amó y le daría un fuerte abrazo, en agradecimiento a la paciencia, a la tolerancia y a tanto, tanto amor.
• Me sentaría en un confesionario, para ver si la gente peca de la misma manera que peco yo, si caemos en las mismas tentaciones.
• Viajaría en el mismo tren por horas, para confirmar que todo el que se va, vuelve.
• Me sentaría a tejer en algún andén, para ver si funciona la estrategia de Penélope.
• Me metería al mar desnuda.
• Escucharía conversaciones ajenas, de amores, desamores, engaños, simplemente para poder aprender.

Imaginarme invisible, para poder ser visible en los momentos necesarios y ante las situaciones que yo elija, hace que pueda percibir la vida desde otro lugar.

miércoles, 20 de enero de 2010

De eso que no se ve...

De lo intangible, de eso quiero hablar hoy.
De esa red invisible que nos une a otros sin saber bien porqué, sin tener conciencia y sin poder alejarnos.
De lo que nos une más allá de lo físico, más allá de la distancia o más allá del recuerdo.
Quiero hablar del deseo que nos une a otra persona, de la delgada línea, ínfima, intangible, irreconocible.
De ese haz de luz que nos separa, pero que también nos mantiene ligados.
De eso quiero hablar hoy…
Creo que algo en el universo conspira para esa unión, nos pone en el lugar, en el momento indicado, nos deja sin palabras, sin respiración, sintiéndonos solamente obnubilados frente a esa persona sin saber porque, sin siquiera poder corrernos.
Creo que algo más allá del amor, de la química o del deseo, nos debe unir.
¿Algo de otra dimensión? ¿Algo de muy dentro de nuestras almas? ¿O será sencillamente esa red imaginaria de la que hablo?

Algo conspira, algo nos liga, algo nos mantiene vivos.

lunes, 11 de enero de 2010

Ganas

¿Que seran las ganas? ¿A que se deberan? ¿De donde surgiran?

Ninguna de estas respuestas las tengo; la verdad es que no se de donde sale la motivaciòn para algo, pero lo que sí se es que me invade cada mañana.
Me invade el cuerpo y el espíritu, me despierta el corazón.
Hablo de esas ganas de abrazarte, de mirarte a los ojos, de encontrar la verdad.
Hablo de las ganas de amar, de no olvidar los buenos momentos y de desechar los que me duelen, de las ganas de tomarte del brazo y acompañarte a caminar.
Hablo de las ganas que tengo de sentirme libre, para poder conocerte, para poder enamorarme, y para poder enamorarte.
Simplemente de esas ganas, de que seas parte de mi vida, de permitir que te acomodes en mi cama, de darte un lugar en cada espacio mio.

No se de donde surge la motivación, si de tu mirada, de tus palabras o del deseo de no perderte. Pero independientemente de eso puedo decir que me siento despierta, tratando de que estas ganas no desaparezcan, tratando de que el deseo se convierta en realidad.